¿Merecen la pena las placas solares en casa? Coste, ahorro y amortización en 2026

Actualizado: octubre de 2026

Si te preguntas si en tu caso las placas solares merece la pena instalarlas, la respuesta corta es esta: en una casa unifamiliar con tejado propio, buena orientación y un consumo medio o alto, sí suele compensar, con amortizaciones que en los supuestos de este artículo salen de unos 9 a 11 años. En un piso, con poco consumo o con un tejado a la sombra, la cuenta se complica mucho. Abajo tienes los números para que hagas la tuya.

Vamos por partes: cuánto cuesta, cuánto produce según dónde vivas, qué pasa con la energía que no gastas, si te conviene una batería y en qué casos es mejor no hacerlo.

Cuánto cuesta una instalación en una casa

Una vivienda unifamiliar típica suele montar entre 3 y 6 kWp (kilovatios pico, la potencia de los paneles). Los rangos de mercado consultados en octubre de 2026 en presupuestos publicados por instaladores y comercializadoras se mueven aproximadamente entre 1.000 y 1.500 € por kWp instalado, sin batería y con IVA.

Eso deja una instalación de unos 5 kWp en una horquilla aproximada de 5.000 a 7.500 €. Las diferencias dependen del tipo de tejado (no es lo mismo una cubierta plana que una de teja), de la marca del inversor, de la distancia hasta el cuadro eléctrico y de si el presupuesto incluye la legalización. Son cifras orientativas: no existe un precio oficial, así que lo único fiable es pedir al menos tres presupuestos desglosados.

Si añades una batería física, el presupuesto sube del orden de 2.500 a 3.500 € según esos mismos rangos de mercado, dependiendo de la capacidad. Más abajo vemos cuándo tiene sentido.

Qué debe incluir el presupuesto

  • Paneles, inversor y estructura, con marca y modelo de cada cosa.
  • Mano de obra, cableado y protecciones eléctricas.
  • Tramitación: licencia o declaración responsable municipal, certificado de instalación eléctrica (CIE) y alta del autoconsumo con la distribuidora.
  • Años de garantía del inversor y de los paneles, que no son los mismos.

Cuánto producen las placas según tu zona

Aquí está la mitad de la respuesta. España tiene mucho sol, pero no produce igual un panel en Sevilla que en Bilbao. Para saberlo sin fiarte de nadie, usa PVGIS, la herramienta gratuita del Centro Común de Investigación de la Comisión Europea. Pones tu dirección en el mapa, la potencia, la inclinación y la orientación, y te da la producción mes a mes.

Estos son los valores de PVGIS para 1 kWp con paneles orientados al sur, inclinados 30 grados y un 14 % de pérdidas del sistema (el valor que propone la herramienta por defecto), consultados en octubre de 2026 con la base de datos de radiación PVGIS-SARAH3:

CiudadProducción anual por kWpUna instalación de 5 kWp produciría
Sevilla1.667 kWh8.335 kWh/año
Valencia1.622 kWh8.110 kWh/año
Madrid1.610 kWh8.050 kWh/año
Zaragoza1.605 kWh8.025 kWh/año
Barcelona1.550 kWh7.750 kWh/año
Santiago de Compostela1.289 kWh6.445 kWh/año
Bilbao1.165 kWh5.825 kWh/año

Entre la mejor y la peor ciudad de la tabla hay casi un 30 % de diferencia. Y eso con orientación sur perfecta. Si tu tejado mira al este o al oeste, o tiene sombras de un árbol o del edificio de al lado, mete esos datos en PVGIS, porque la sombra es lo que más hunde la producción.

Autoconsumo con compensación de excedentes: cómo funciona

Durante el día tus placas producen más de lo que gastas, sobre todo a mediodía. Esa energía sobrante (los excedentes) sale a la red. La modalidad más habitual en viviendas es el autoconsumo con compensación simplificada de excedentes, regulada en el artículo 14 del Real Decreto 244/2019.

Para acogerte, la instalación tiene que ser renovable, de 100 kW o menos (una casa va sobradísima) y no cobrar ningún régimen retributivo aparte. Firmas un contrato de compensación y, cada mes, tu comercializadora te descuenta en la factura el valor de lo que has vertido.

Cuánto te pagan por los excedentes

Depende de tu tarifa:

  • Con PVPC (la tarifa regulada), cada kWh vertido se valora al precio medio horario del mercado menos el coste de los desvíos, tal como fija el real decreto. Cambia cada hora y Red Eléctrica lo publica a diario en ESIOS.
  • En el mercado libre, el precio es el que pactes con tu comercializadora. Muchas ofrecen un precio fijo por kWh vertido, y conviene mirarlo con lupa porque varía mucho de una oferta a otra.

En los dos casos, el kWh que vendes vale bastante menos que el que compras. Por eso la regla de oro es gastar la energía cuando la produces: poner la lavadora, el lavavajillas o el termo a mediodía vale más que cualquier excedente.

El tope que casi nadie te cuenta

El real decreto dice que el valor de los excedentes nunca puede superar el valor de la energía que has comprado a la red en ese periodo de facturación, que como mucho es de un mes. Traducido: la factura de energía puede bajar a cero, pero no a negativo. Lo que sobre ese mes se pierde, y la parte fija de la factura (el término de potencia, el alquiler del contador) la sigues pagando igual. Por eso es clave no pasarse de tamaño y revisar bien la potencia contratada, que no se compensa.

La batería virtual: qué es y dónde está la letra pequeña

Para no perder ese sobrante de los meses de mucho sol, varias comercializadoras ofrecen la llamada batería virtual. No es un aparato: es un monedero. Los euros de excedentes que superan tu factura de energía se guardan como saldo y se descuentan en meses siguientes.

Puede tener sentido si en verano generas mucho más de lo que gastas. Pero no está regulada como tal en el RD 244/2019, es un producto comercial de cada compañía, así que lee las condiciones antes de firmar:

  • Si tiene una cuota mensual y cuánto es. Con una instalación pequeña puede comerse el ahorro.
  • Qué conceptos de la factura descuenta el saldo (solo energía, o también potencia).
  • Si el saldo caduca y qué pasa con él si cambias de compañía.
  • A qué precio te pagan el excedente y a qué precio te cobran la luz. Una batería virtual con una tarifa cara puede salir peor que una tarifa barata sin ella.

Antes de elegir, compara tarifas con autoconsumo en el comparador oficial de la CNMC y repasa nuestra guía sobre cómo elegir la mejor tarifa de luz.

Baterías físicas: cuándo compensan

Una batería en casa guarda la energía de mediodía para la noche. Suena perfecto, pero con los precios actuales su amortización suele ser bastante más lenta que la de los paneles, por una razón sencilla: cada kWh que guardas solo te ahorra la diferencia entre lo que pagas por comprarlo y lo que te darían por verterlo.

Compensa más en estos casos:

  • Gastas mucho por la noche (por ejemplo, cargas el coche eléctrico al volver del trabajo).
  • Tu tarifa paga muy poco por los excedentes.
  • Vives en una zona con cortes de luz y quieres respaldo (comprueba que el inversor lo permite, no todos funcionan aislados de la red).
  • Puedes deducirte la batería en el IRPF junto con los paneles (la nueva deducción de 2026 incluye los sistemas de almacenamiento).

Si no es tu caso, una opción prudente es instalar ahora un inversor híbrido que admita batería y decidir dentro de unos años, por si bajan de precio.

Placas solares: ¿merece la pena? Cálculo de amortización paso a paso

Vamos con números. Ninguno de estos datos es una promesa: son supuestos explícitos para que veas el método y lo repitas con tu factura y tu presupuesto.

Los supuestos

  • Casa unifamiliar en Madrid, tejado al sur, sin sombras.
  • Instalación de 5 kWp por 6.500 € con IVA, sin batería (dentro del rango de mercado de octubre de 2026).
  • Consumo de la casa: 5.000 kWh al año.
  • Precio de la energía que compras: 0,15 €/kWh (término de energía, sin impuestos). Mira el tuyo en la factura.
  • Precio de los excedentes: 0,06 €/kWh (supuesto; consulta el de tu contrato).
  • Mantenimiento: 60 € al año de media, incluyendo una reserva para imprevistos.

Paso 1: producción

Según PVGIS, en Madrid 1 kWp produce 1.610 kWh al año. Con 5 kWp: 5 × 1.610 = 8.050 kWh al año.

Paso 2: cuánto consumes directamente

Sin batería, en una casa donde hay gente durante el día, es razonable suponer que aprovechas al momento un 30 % de lo que producen las placas. Eso son 8.050 × 0,30 = 2.415 kWh que dejas de comprar. Ahorro: 2.415 × 0,15 = 362 € al año.

Paso 3: excedentes y el tope mensual

El resto, 8.050 − 2.415 = 5.635 kWh, sale a la red. Pero recuerda el tope: en verano te sobrará más de lo que compras y parte se perderá. Supongamos que solo te compensan 4.000 kWh en el año. Ahorro: 4.000 × 0,06 = 240 € al año.

Paso 4: ahorro neto y deducción

Ahorro bruto: 362 + 240 = 602 €. Restando el mantenimiento, quedan 542 € al año. Los impuestos de la factura (impuesto eléctrico e IVA) también bajan, pero los dejamos fuera para ser conservadores.

Si la instalación se termina y se paga en 2026, puedes aplicar la deducción estatal del IRPF del 10 % sobre una base máxima de 5.000 € (lo explicamos en detalle en ayudas, deducciones y bonificaciones para placas solares). Eso son 500 € menos, así que la inversión real baja a 6.000 €.

Paso 5: años para recuperar la inversión

6.000 € / 542 € al año = unos 11 años.

Ahora cambia un solo supuesto: si te organizas para gastar a mediodía y aprovechas el 40 % (3.220 kWh), el ahorro directo sube a 483 €, los excedentes compensados bajan algo (digamos 3.500 kWh, 210 €) y el ahorro neto queda en 633 €. La amortización baja a unos 9,5 años. Mover el consumo pesa casi tanto como el precio de la instalación. Los candidatos son los aparatos que puedes programar: lavadora, lavavajillas, termo eléctrico y la carga del coche.

Haz la misma cuenta en Bilbao y la producción cae a 5.825 kWh: el ahorro baja en proporción y la amortización se alarga varios años. Y si a eso le sumas una bonificación del IBI de tu ayuntamiento, la cuenta mejora bastante.

Pisos y autoconsumo colectivo

En un piso no puedes poner paneles por tu cuenta en el tejado, que es zona común. La vía es el autoconsumo colectivo: la comunidad instala una planta y se reparte la producción entre los vecinos que participan, según unos coeficientes que se pactan por escrito y se comunican a la distribuidora.

Dos datos que facilitan las cosas. Primero, la Ley de Propiedad Horizontal permite aprobar la instalación de sistemas de energías renovables con el voto de un tercio de los propietarios que sumen un tercio de las cuotas. Segundo, el RD 244/2019 permite conectar consumidores a una instalación cercana a menos de 500 metros, o hasta 5.000 metros si es fotovoltaica de hasta 5 MW conectada a la red.

Lo malo: el tejado de un bloque da para poco por vecino, y la gestión (acuerdos, reparto, altas) lleva tiempo. En pisos, la producción por vivienda suele ser pequeña, así que el ahorro también lo es. Funciona mejor en edificios con mucha cubierta y pocas alturas.

Mantenimiento

Una instalación fotovoltaica necesita poco, pero no cero:

  • Limpieza de los paneles si se acumula polvo o polen y no llueve en semanas. Agua y un cepillo suave, nunca productos abrasivos ni agua a presión.
  • Revisar en la app del inversor que la producción encaja con lo que dice PVGIS para ese mes. Una caída brusca suele ser una avería o una sombra nueva.
  • Una revisión periódica de conexiones y protecciones por un instalador.
  • Prever que el inversor puede tener que cambiarse antes que los paneles. Por eso en el ejemplo hemos reservado una cantidad cada año.

Cuándo NO compensa

Para ser honestos, hay casos en los que la respuesta a si las placas solares merece la pena es que no, o que todavía no:

  • Consumo muy bajo. Si gastas menos de 2.000 kWh al año, la parte fija de la factura pesa más que la energía y el ahorro posible es pequeño.
  • Tejado con muchas sombras o mal orientado, que PVGIS te dirá enseguida.
  • Vas a vender la casa en pocos años y no esperas recuperar la inversión en el precio.
  • El tejado necesita reforma pronto: hacerla después obliga a desmontar y volver a montar los paneles.
  • Te ofrecen una instalación sobredimensionada o con financiación cara. Una cuota mensual con intereses puede comerse todo el ahorro.

Si tu idea es electrificar la casa entera (por ejemplo, cambiar la caldera por bomba de calor), las placas cobran más sentido porque subes el consumo eléctrico. Lo comparamos en aerotermia o caldera de gas.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas placas necesito para mi casa?

Depende de tu consumo anual (lo tienes en las facturas o en la web de tu distribuidora) y de la producción de tu zona. Como orientación, divide tu consumo anual entre la producción por kWp que da PVGIS en tu ciudad. Si consumes 5.000 kWh y estás en Madrid, 5.000 / 1.610 sale algo más de 3 kWp para producir lo mismo que gastas.

¿Me pagan dinero por la luz que vierto a la red?

Con la compensación simplificada no te ingresan dinero: te descuentan el valor de los excedentes en la factura, hasta dejar a cero el coste de la energía del mes. Para cobrar como productor habría que ir a otra modalidad, con más trámites, que en una vivienda casi nunca compensa.

¿Las placas solares funcionan si se va la luz?

Por seguridad, una instalación conectada a la red normal se apaga cuando hay un corte. Para seguir teniendo luz necesitas una batería y un inversor preparado para funcionar aislado de la red.

¿Hay ayudas para placas solares en 2026?

Las subvenciones directas de los fondos europeos para viviendas ya no admiten solicitudes, pero en 2026 hay una deducción estatal en el IRPF para autoconsumo y muchos ayuntamientos bonifican el IBI y el ICIO. Lo tienes todo, con fechas y normas, en la guía de ayudas enlazada más arriba.

¿Cuánto duran las placas solares?

Los paneles están pensados para décadas y su producción baja poco a poco con los años. Mira en el presupuesto la garantía de producción de los paneles y la garantía del inversor por separado, porque son distintas y el inversor suele ser la pieza que antes se cambia.

Antes de firmar, pide a un instalador autorizado que te haga el estudio con tus facturas reales y tu tejado, y compara al menos tres presupuestos con el mismo nivel de detalle.