Qué potencia contratar en 2026 y cuánto ahorras bajándola

Actualizado: octubre de 2026

La potencia contratada es la cantidad máxima de electricidad que tu casa puede usar a la vez, y la pagas todos los meses aunque no enciendas ni una bombilla. Si tienes más de la que usas, tiras dinero; si tienes menos, salta el limitador cada dos por tres. Aquí tienes cómo calcular la que necesitas, cuánto vale cada kW en 2026 con los precios oficiales y cuánto te ahorras si la ajustas.

La idea general es sencilla: cada kW que bajas te quita una cantidad fija de la factura, pase lo que pase con el precio de la energía. Por eso es de los pocos ahorros que funcionan igual con PVPC que con una tarifa de precio fijo.

Qué es el término de potencia y por qué lo pagas aunque no consumas

Tu factura de la luz tiene dos partes grandes. Una es el término de energía, lo que pagas por cada kWh que gastas. La otra es el término de potencia, lo que pagas por tener «reservada» una capacidad en la red, expresada en kilovatios (kW). Esta segunda parte es fija: la pagas por días, consumas mucho o nada.

Piensa en ello como el ancho de la tubería. No pagas por el agua que pasa, sino por lo gorda que es. Una casa con 5,75 kW puede tener encendidos a la vez más aparatos que una con 3,45 kW, y eso tiene un precio aunque luego no lo aproveches.

Dentro del término de potencia hay dos piezas reguladas por el Estado que pagan todos los hogares por igual: los peajes de transporte y distribución (los fija la CNMC) y los cargos del sistema (los fija el Ministerio para la Transición Ecológica). Encima, tu comercializadora añade su propio precio o margen, que cambia de una empresa a otra. En la factura suele aparecer todo junto como un precio en euros por kW y día o por kW y año.

P1 y P2: la potencia en punta y en valle

Desde junio de 2021, con la tarifa de acceso 2.0TD (la de casi todas las casas, hasta 15 kW), la potencia se factura en dos periodos. La metodología está en la Circular 3/2020 de la CNMC:

  • P1 (punta-llano): de lunes a viernes laborables, de 8:00 a 24:00.
  • P2 (valle): de lunes a viernes de 0:00 a 8:00, y todas las horas de sábados, domingos, el 6 de enero y los festivos nacionales de fecha fija.

Lo interesante es que puedes contratar una potencia distinta en cada periodo, y que el precio del kW en valle es muchísimo más barato que en punta, como vas a ver en la tabla.

Cuánto cuesta cada kW de potencia contratada en 2026

Para 2026, los peajes salen de la Resolución de la CNMC de 18 de diciembre de 2025 y los cargos de la Orden TED/1524/2025, de 23 de diciembre, ambas publicadas en el BOE y aplicables desde el 1 de enero de 2026. Estos son los importes del peaje 2.0TD consultados en octubre de 2026:

Concepto (€/kW y año)P1 punta-llanoP2 valle
Peaje de transporte y distribución (CNMC)23,3249520,443770
Cargos del sistema (Ministerio)4,3794610,281653
Total regulado27,7044130,725423

Sumando los dos periodos, cada kW que tienes contratado en punta y en valle te cuesta unos 28,43 € al año solo en la parte regulada, unos 2,37 € al mes. Ojo: eso es antes de impuestos y sin el margen de tu comercializadora, así que en tu factura el precio por kW será algo más alto. Para ver el tuyo, busca en la factura la línea de potencia y el precio en €/kW día.

Fíjate también en la diferencia entre periodos. El kW en valle cuesta menos de 1 € al año en peajes y cargos, mientras que en punta pasa de 27 €. Eso tiene una consecuencia práctica que verás más abajo con el coche eléctrico.

Cuánto ahorras bajando de 5,75 a 4,6 kW

Vamos con el ejemplo más típico. Tienes 5,75 kW en los dos periodos porque «venía así con el piso», y te planteas bajar a 4,6 kW. La diferencia es de 1,15 kW.

  • Ahorro en P1: 1,15 kW × 27,704413 € = 31,86 € al año.
  • Ahorro en P2: 1,15 kW × 0,725423 € = 0,83 € al año.
  • Total: unos 32,69 € al año en la parte regulada, antes de impuestos.

Con el margen de la comercializadora y los impuestos encima, el ahorro real en tu factura suele ser algo mayor que esa cifra. Para saberlo exacto, multiplica 1,15 kW por el precio por kW y año que te cobra tu compañía (o el precio diario por 365) y súmale los impuestos que aparecen en tu factura.

Para que te hagas una idea del peso total, esto es lo que suma solo la parte regulada del término de potencia según cuántos kW tengas en ambos periodos:

Potencia en P1 y P2Intensidad del limitador (a 230 V)Peajes + cargos al año (2026)
3,45 kW15 A98,08 €
4,6 kW20 A130,78 €
5,75 kW25 A163,47 €
6,9 kW30 A196,17 €

No parece una fortuna, pero es un ahorro que se repite cada año sin que tengas que cambiar ninguna costumbre. En diez años, bajar 1,15 kW son más de 320 € solo en peajes y cargos. Y si además estás revisando qué tarifa te conviene, en la guía de la mejor tarifa de luz entre PVPC y precio fijo tienes cómo comparar el resto de la factura.

Cómo calcular la potencia contratada que necesitas

La regla de oro es esta: no importa cuántos aparatos tengas, sino cuántos funcionan a la vez. Un horno de 2.000 W que nunca coincide con la vitro no suma lo mismo que si los usas juntos todos los días a las 14:00.

Método 1: sumar lo que enciendes a la vez

Mira la placa de características de cada aparato (una pegatina con los vatios, W) y piensa en tu peor momento del día. Por ejemplo, una noche de invierno a las 21:00:

  • Placa de cocina con dos fuegos: pongamos 2.500 W.
  • Horno: 2.000 W.
  • Frigorífico, luces, tele y router: unos 500 W entre todo.

Total: 5.000 W, es decir, 5 kW. Con 4,6 kW saltaría; con 5,75 kW irías sobrado. Pero si ese día no enciendes el horno, te quedas en 3 kW y con 3,45 kW tendrías suficiente. Los números de este ejemplo son ilustrativos: usa los de tus aparatos, que varían mucho de un modelo a otro.

Los que más tiran son los que producen calor: horno, placa, termo eléctrico, secadora, lavadora y lavavajillas mientras calientan agua, radiadores eléctricos y aire acondicionado. Si quieres el detalle de cuánto gasta cada uno al cabo del año, lo tienes en la guía de cuánto gastan los electrodomésticos.

Método 2: mirar el maxímetro de tu contador

Casi todas las casas tienen ya contador inteligente, y ese contador registra la potencia máxima demandada en cada periodo de facturación. Ese dato es oro, porque te dice lo que has usado de verdad, no lo que calculas en un papel.

Puedes verlo de tres formas:

  1. En el área de clientes de tu distribuidora (no la comercializadora): es la empresa dueña de los cables de tu zona y aparece en tu factura.
  2. En Datadis, la plataforma común y gratuita de las distribuidoras, donde te registras con tu DNI y consultas los datos de tus suministros.
  3. En algunas facturas, que incluyen la potencia máxima registrada en el periodo.

Revisa al menos los últimos 12 meses, porque el pico suele estar en invierno (calefacción eléctrica, más horno) o en verano (aire acondicionado). Si tu máximo en un año ha sido 3,8 kW y tienes 5,75 kW, tienes margen claro para bajar a 4,6 kW. Si tu máximo roza lo contratado, mejor no tocar.

Método 3: cambiar hábitos antes que potencia

A veces basta con no poner a la vez la lavadora y el horno para poder bajar un escalón. Programar el lavavajillas o la lavadora de madrugada, cuando nadie está cocinando, reparte la carga y además cae en horas valle, donde la energía también tiene peajes más bajos.

El truco de P2: más potencia de noche casi gratis

Como el kW en valle cuesta 0,725423 € al año en peajes y cargos, subir solo la P2 sale baratísimo. Si tienes coche eléctrico y lo cargas por la noche, podrías tener 4,6 kW en P1 y 6,9 kW en P2. La diferencia de 2,3 kW en valle supone unos 1,67 € al año en la parte regulada.

La pega: no todas las comercializadoras trasladan esa diferencia tal cual. Algunas cobran el mismo precio por kW en los dos periodos, y entonces el truco pierde gracia. Mira en tu contrato los dos precios antes de pedir el cambio.

Cuánto cuesta cambiar la potencia contratada

El cambio se pide a tu comercializadora, que lo tramita con la distribuidora. Según la guía de la CNMC sobre cómo modificar el contrato, los importes son los de la Orden ITC/3519/2009 y no han cambiado:

Concepto (baja tensión)Importe sin IVACuándo se paga
Derechos de actuación (enganche)9,04476 € por actuaciónAl bajar y al subir
Derechos de acceso19,703137 € por kWAl subir, por cada kW de más
Derechos de extensión17,374714 € por kWAl subir por encima de la potencia que ya tenías reconocida

Bajar es barato: la CNMC indica que reducir la potencia cuesta unos 9 €, da igual cuánto bajes. Con el ejemplo de antes (32,69 € al año de ahorro), lo recuperas en tres o cuatro meses.

Subir sale más caro. Si bajas de 5,75 a 4,6 kW y luego te arrepientes, volver a 5,75 kW te costaría 1,15 × 19,703137 = 22,66 € de derechos de acceso más los 9,04 € de actuación: unos 31,70 € más IVA. Los derechos de extensión, en baja tensión, se mantienen 3 años para la potencia máxima que hayas tenido, así que dentro de ese plazo no los volverías a pagar. Si subes por encima de cualquier potencia que hayas tenido antes, sí se suman los 17,37 € por kW.

Si la nueva potencia supera lo que admite tu instalación, la distribuidora puede pedirte un boletín eléctrico (certificado de instalación) firmado por un instalador autorizado, y eso tiene su propio coste.

Cuántas veces puedes cambiarla al año

El Real Decreto 1164/2001 (artículo 5.4) dice que la distribuidora está obligada a cambiarte la potencia cuando lo pidas, salvo que ya la hayas modificado voluntariamente en los 12 meses anteriores y no haya habido cambios en la estructura de tarifas. Es decir, puede negarse a un segundo cambio dentro del mismo año.

En la práctica, la propia CNMC reconoce que las distribuidoras suelen permitir más de un cambio, sobre todo si es para subir. Pero no cuentes con ello: si bajas, que sea con datos del maxímetro en la mano, no a ojo.

Un detalle útil: el mismo real decreto permite contratar en múltiplos de 0,1 kW si tienes contador con telegestión y no pasas de 15 kW. No estás obligado a saltar de 4,6 a 5,75; podrías pedir, por ejemplo, 5 kW si eso es lo que encaja con tu casa.

Qué pasa si te quedas corto

Si pides más potencia de la contratada, la luz se corta. Antes lo hacía el ICP (interruptor de control de potencia), un aparato en el cuadro; ahora casi siempre lo hace el propio contador inteligente, que lleva esa función integrada. El efecto es el mismo: se va la luz en toda la casa y tienes que apagar algo y rearmar.

Cómo rearmar depende de tu instalación. En muchos casos basta con desconectar el aparato que sobraba y esperar a que el contador vuelva a dar servicio, o subir el interruptor general del cuadro. Si salta un diferencial y no el general, el problema no es de potencia sino de una derivación, y conviene que lo mire un electricista.

Que salte una vez al año porque coincidieron horno, lavadora y secadora no es motivo para subir potencia. Que salte cada semana sí lo es: si ni cambiando hábitos lo evitas, te falta potencia y lo barato sale caro en paciencia.

Errores típicos al elegir potencia

  • Bajar sin mirar datos. Es el error más caro: bajas, salta, vuelves a subir y pagas derechos de acceso. Primero maxímetro, luego decisión.
  • Olvidar la calefacción eléctrica o el termo. Un radiador eléctrico o un termo pueden ser la mitad de tu pico de invierno.
  • No pensar en el futuro cercano. Si vas a poner aerotermia, placa de inducción o cargador de coche, calcula con esos aparatos ya instalados.
  • Comparar tarifas solo por el precio del kWh. Una oferta con el kWh barato y la potencia cara puede salir peor si tienes mucha potencia contratada y consumes poco.

Si tus ingresos son bajos, antes de pelearte con los kW mira si cumples los requisitos del bono social de la luz, porque el descuento se aplica también sobre el término de potencia. Y para comparar ofertas de distintas compañías con tu potencia y tu consumo reales, el comparador oficial de la CNMC permite meter ambos datos.

Preguntas frecuentes

¿Qué potencia contratada necesita un piso normal?

No hemos encontrado un dato oficial de «potencia media» que sirva de referencia, y tampoco te ayudaría mucho: cada casa es un mundo. Lo que importa es tu pico real, y con el maxímetro de los últimos 12 meses sabrás si te sobra o te falta.

¿Puedo tener distinta potencia en punta y en valle?

Sí. Con la tarifa 2.0TD se contratan por separado la P1 (punta-llano) y la P2 (valle). Tiene sentido subir solo la P2 si concentras consumos fuertes de noche o el fin de semana, como cargar un coche eléctrico.

¿Cuánto tarda el cambio de potencia?

Con contador inteligente el cambio puede hacerse en remoto, sin visita. El plazo exacto depende de la distribuidora y de si te piden boletín; pregúntalo al hacer la solicitud en tu comercializadora.

¿Bajar la potencia afecta al precio del kWh?

No. El término de energía se paga aparte. Bajar potencia solo reduce la parte fija de la factura; lo que consumes lo sigues pagando igual.

¿Qué hago si al bajar salta continuamente?

Primero, prueba a no encender a la vez los aparatos que más gastan. Si aun así salta, toca volver a subir: pagarás derechos de acceso y de actuación, pero si vuelves a una potencia que ya tenías en los últimos 3 años te ahorras los de extensión.

Antes de pedir el cambio, confirma con tu comercializadora el precio por kW que te aplica en cada periodo y si tu instalación necesita boletín; si vas a meter aparatos nuevos de mucha potencia, un instalador autorizado te puede decir qué aguanta tu cuadro.